Parte IV: Ladera arriba

01/05/2016

¿Estás lista?.- Preguntó con sus ojos azules clavados en los de la niña.

Os acompaño.– Sentenció Iohan sin dejarla responder, y dio un paso al frente para enfatizar aún más sus palabras.

La elfa exhaló un profundo suspiro. No parecía estar acostumbrada a tratar con chiquillos que le llevasen la contraria, y se la veía incómoda intentando hacerles entrar en razón sin provocar una disputa. Lo más probable era que sólo se acercara al pueblo muy de vez en cuando, a comprar provisiones.

Este camino debe recorrerlo sola.– Explicó pacientemente una vez más.- Lo siento de veras, pero no puedo permitir que vengas con nosotras.– Extrajo del monedero unos cielos de oro y se los colocó al chico en la palma de la mano.- Toma. Con esto podrás comprar una montura y volver a casa sin miedo a pasar hambre. Por favor, no lo hagas más difìcil.

El rostro de Iohan enrojeció bruscamente, y hubiese cometido una estupidez si la hechicera, mucho más rápida que él, no le hubiera lanzado algún tipo de embrujo para dejarle completamente inmóvil. Shana hizo ademán de acercarse al muchacho, preocupada, pero la elfa de lo impidió con un gesto.

Se le pasará.– Aseguró con tristeza.- Aunque ya estaremos demasiado lejos de aquí para que nos siga. Como he dicho antes, esto debes hacerlo tú sola.– Se dio media vuelta y tiró suavemente de las riendas de la mula.- Ahora vamos. Tenemos mucho camino por delante y el sol ya está demasiado alto.

Le rodeó los hombros con el brazo, guiándola con gentileza mientras azuzaba al animal hacia la empinada ladera de la montaña. Ante ellas, tras un solitario arbusto desprovisto de bayas, un sendero pedregoso y serpenteante comenzaba el agotador ascenso hasta la cima.

Shana se dejó llevar por la hechicera sin articular una sola palabra de protesta. Llegados a aquel punto, poco tenía que decir acerca de lo que iba a pasar a continuación. Había tomado una decisión al ir tras la elfa, y ahora no le quedaba más opción que mantenerse fiel a ella.

El maestro Ilkin me dijo que podrías enseñarme a controlar las visiones.– Murmuró tras lo que se le antojaron varias horas de absoluto silencio.

Te enseñaré eso y mucho más.– Asintió la bruja con una gran sonrisa.- Si estás dispuesta a aprenderlo.

Sí, claro.– Se apresuró a responder la niña.- Claro que quiero, pero…– Dudó unos segundos antes de decidirse a formular la pregunta en voz alta.- Pero no lo entiendo. ¿Por qué Iohan no puede venir?

El lugar al que nos dirigimos es uno muy especial.– Explicó la hechicera con calma, sorteando un gran charco de lodo que se había formado en mitad del camino.- Pertenece a los primeros elfos que poblaron estas tierras, mucho antes de que los humanos llegarais y formaseis ese asentamiento en el valle.– Una tenue llovizna, casi imperceptible, había comenzado a caer sin previo aviso, entorpeciendo enormemente el ya de por sí precario ascenso.- No a todo el mundo se le permite entrar.

Oh.– Musitó la muchacha, asombrada y decepcionada al mismo tiempo.

La niña enmudeció, sin saber qué más decir. Estaba claro que no lograría hacerla cambiar de opinión. A pesar de que parecía mucho más cómoda ahora que se encontraban lejos del pueblo, su guía seguía sin ser demasiado habladora.

Con un profundo suspiro, Shana cerró los ojos por un instante y utilizó una de las mangas de su vestido para tratar de secarse la frente empapada por la lluvia. El viento arreciaba y, aunque la montaña le impedía ver el otro lado, el color oscuro y ceniciento de las nubes que cubrían el cielo era una señal más que suficiente de la fuerte tormenta que se acercaba por el este.


Continúa leyendo en la Parte V: El paso de los aullidos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: