Clan Zörn

10/04/2014

Los enanos de las montañas son, probablemente, los más sociables de todas las comunidades de su raza. Se mezclan e interactúan con los humanos como si formasen parte de su sociedad, comerciando con ellos de forma continua e incluso en ocasiones hospedándose en sus ciudades de forma temporal.

Es también el clan más numeroso de todos, con una jerarquía familiar que les ayuda a organizar la caótica vida en la cima de las montañas. Existen varias ciudades y asentamientos del clan Zörn en las diferentes montañas de Nydiryah, aunque la más grande y considerada capital está ubicada en la cordillera central que limita los reinos de Maelür e Isaria.

Los Zörn son especialmente hábiles trabajando la piedra y la madera, que transforman en objetos artesanales tallados o con gemas engastadas, incluso en amuletos imbuidos de la magia innata de los bosques y las montañas.

Son maestros del arte de las runas, letras de un lenguaje desarrollado por ellos mismos que les permite grabar propiedades mágicas en los objetos que fabrican. En muchas ocasiones, los artesanos permiten realizar encargos por grandes sumas de dinero, o inscriben sus runas en las artesanías de sus hermanos los Ekrund.

Clan Ekrund

10/04/2014

Los enanos de las profundidades son mineros y herreros por vocación, y apenas salen de sus dominios en las profundidades de la tierra.
Trabajan los metales con una habilidad asombrosa, mucho mayor que cualquier otra especie o raza, incluidos sus hermanos de otros clanes.

Casi todas las mujeres están exentas del trabajo más duro, y la mayoría de las nacidas en familias importantes se dedican al diseño de armas y joyas que luego serán creadas en las forjas. Los hombres pueden ejercer el oficio de mineros o herreros dependiendo de su familia de origen y de sus habilidades, siendo los primeros muchísimo más numerosos.

Los enanos de las profundidades no son capaces de aprovechar las capacidades mágicas que poseen los minerales que extraen de las montañas, de forma que los trabajan y forjan increíbles armas y armaduras que luego utilizan para comerciar con sus hermanos o para su uso diario.

Los productos destinados a la venta son traspasados al clan Zörn a cambio de útiles que no pueden procurarse ellos mismos, pero son pocos los objetos que llegan a manos del clan de las montañas, y menos aún los que éstos venden a la raza humana, de modo que se trata de bienes muy escasos en la superficie y, por tanto, muy preciados para la raza humana.

Clan Grimmaz

10/04/2014

Los enanos del desierto son un pueblo nómada asentado entre las vastas dunas de Domaryah. Ya estaban allí cuando llegó el primer barco de colonos procedentes de los reinos, y sus costumbres apenas han cambiado a lo largo de los años.

Viajan siempre en grupos grandes, de varias familias, yendo de oasis en oasis para hacer acopio de agua, dátiles, pescado, madera y hojas de palmera.

En cada grupo los roles están siempre muy definidos, puesto que la organización y la cooperación entre ellos aumenta las probabilidades de supervivencia en un lugar tan hostil como puede ser el desierto.

Estos oficios, otorgados a muy temprana edad, se adjudican por afinidad y duran para toda la vida.

Los detectores son los encargados de localizar zonas con alta magia latente, que suelen estar escondidos y con difícil acceso. Ellos serán los que dirijan al equipo de recolección, mayoritariamente formado por mujeres, que filtran la arena y la manipulan para que el resultado final tenga una propiedad concreta.

Los encargados de fundir la arena tienen pequeños hornos portátiles en las caravanas que hacen las veces de dormitorios, y es en ellos donde colocan la materia prima y aumentan la temperatura hasta derretirla y transformarla en cristal. Este cristal, líquido, es vertido en crisoles de diversas formas y puesto a enfriar en las gélidas noches del desierto.

Los tallistas, enanos de especial habilidad, recogen el cristal ya sólido de los crisoles y lo pulen y moldean hasta darles la forma definitiva, obteniendo vistosas gemas que venderán a los humanos como amuletos.

Si bien es cierto que los enanos no pueden hacer magia, si son capaces de manipular diferentes objetos y materiales capaces de absorberla. Cuando buscan imbuir una propiedad concreta en la arena, utilizan pequeñas cajas donde guardan el polvo desnudo junto con fragmentos de arcadia ya tratados, esperando varios días hasta que la magia de la piedra afecta al sílice que la envuelve.

También comercian con arcadias vírgenes, ya que conocen su existencia mucho antes que la raza humana.