El plan

06/12/2018

—Dentro de tres días, al amanecer.

—En tres días al amanecer— repitió uno de sus compañeros asintiendo con la cabeza—. Allí estaremos.

Aquella era la última conversación que había tenido antes de separarse, cada uno a cumplir la misión de la que debía encargarse para que todo estuviese a punto en el momento indicado. No tenían mucho más que contarse, después de todo, y no lo tendrían tampoco la próxima vez que se vieran si todo salía como esperaban.

El plan era sencillo, en todo caso. Una vez puesto en marcha, sólo tendrían que esperar a que Belial saliera del palacio escondidos entre los arbustos del enorme jardín, esquivar a los imps que cuidaban de las plantas y colarse en la sala del trono sin que nadie les viera.

Una vez dentro, sólo podían rezar con que el poder combinado de los cuatro fuera suficiente para acabar de una vez por todas con el diablo en persona.

Anuncios

El Gran Cisma

03/12/2018

Poco antes de la denominada Era del Hundimiento, cuando el exterior se debatía entre guerras de clanes y luchas religiosas, el reino de las profundidades se encontraba sumido en el caos más absoluto. Si bien los enanos se resisten a hablar de lo ocurrido incluso a sus propios descendientes, los archivos que aún se guardan en las cámaras del consejo recogen con detalle cada minuto de su historia, grabada en grandes tablillas de piedra como símbolo del pasado inmutable que les precede.

Por aquel entonces, el clima en las ciudades subterráneas era tenso, y las revueltas entre las clases menos favorecidas, frecuentes. Las diferencias entre la nobleza y los clanes obreros eran cada vez más evidentes , y tanto el rey como el consejo se escudaban en las tradiciones ancestrales de su gente para evitar cualquier reforma que pudiese minar su poder político.

Ansiosos por acallar las protestas, los poderosos comenzaron a tomar medidas cada vez más extremas, recurriendo al ejército para reprimir a los rebeldes e incluso a asesinos a sueldo para acabar con sus líderes más molestos. Sin embargo las familias más humildes no carecían de recursos y, tras una batalla especialmente brutal, el monarca enano fue encontrado muerto en su propia villa, envenenado por uno de sus sirvientes.

Aquél fue un punto de inflexión en la historia de los enanos que marcaría el devenir de los acontecimientos durante generaciones, siendo bautizado en los archivos como el Gran Cisma que separó para siempre la sociedad subterránea. El pueblo se vio dividido en dos corrientes diametralmente opuestas: aquellos que luchaban por mantener sus costumbres tal y como las conocían y aquellos que querían cambiar las cosas.

Los primeros se mantuvieron firmes en su postura, y considerando  semejante afrenta como una traición a toda su raza, cortaron cualquier clase de comunicación con sus hermanos, un contacto que no se restableció durante siglos.

Los segundos, en su mayoría gentes humildes y familias con poco poder político, emergieron a la superficie y construyeron nuevas ciudades en las montañas, creando un nuevo clan que basaba sus normas de convivencia en la nueva libertad que habían logrado a su salida de las ciudades subterráneas.

Sueños de Dragón

29/11/2018

Aar Beyn se estiró perezoso, dejando escapar un sonoro bostezo a través de sus fauces abiertas. El reflejo del sol en las monedas de oro que rodeaban su lecho le había despertado de su letargo, y ahora tenía hambre.

Olisqueó el aire. Viajeros, cerca. Muy cerca.

No le costó mucho encontrarlos, totalmente desprevenidos en uno de los caminos que rodeaban la montaña. Con un potente rugido aterrizó frente a ellos, extendió las alas y enseñó sus largos colmillos.

La tierra bajo sus patas tembló, y los caminantes se quedaron quietos, horrorizados.

El wyvern estiró sus finos labios en una suerte de sonrisa, sin percatarse del impresionante dragón negro que acababa de despegar justo a sus espaldas.

Un viernes más

22/11/2018

La densa niebla, blanca y espesa, baja desde las montañas y envuelve el pueblo por completo, creando un aura siniestra a su alrededor. Desde la lejanía no se distinguen las luces de los hogares, y un silencio sepulcral reina en la aldea solo roto por las tercas pisadas de un grupo de viajeros que se acercan a la plaza con paso firme.

El interior no presenta nada nuevo. Apenas se ve a un par de metros de distancia, pero tampoco es que haya nada que ver. El pueblo está desierto, y los carros de madera siguen parados junto a los edificios entre puestos ambulantes que parecen haber sido abandonados a todo correr.

Pero nadie pasea por las calles. No hay mercaderes, ni granjeros anunciando sus productos en la plaza central. Faltan los gritos de los niños, los perros, los pájaros. Ni siquiera las ratas parecen atreverse a salir de sus escondrijos.

Pero algo se mueve a lo lejos, entre la bruma. Avanza despacio, como si le costara abrirse paso a través de la densa niebla que cubre el pueblo, y sin embargo no se da por vencido. Poco a poco, paso a paso, se acerc-

— ¡LE GOLPEO CON MI HACHA!

Historia enana

19/11/2018

Desde tiempos antiguos, los enanos han sido gentes de tradición y costumbres. Tienen una gran afinidad con la tierra, y sus sentidos son especialmente agudos en la profundidad de los túneles donde tenían originalmente su hogar.

En aquel entonces, antes de que el gran cisma dividiera para siempre a su pueblo, los enanos vivían sujetos a un estricto sistema de castas que unía la política interna con los oficios más importantes que se llevaban a cabo en su sociedad, y al contrario que sus vecinos de la superficie, se mantenían de forma autónoma sin apoyarse en otras culturas o civilizaciones.

Las familias nobles estaban compuestas por los guerreros, los arquitectos, los ingenieros, los banqueros y los médicos. Estos maestros dirigían la vida bajo las montañas, utilizando sus conocimientos y habilidades para facilitar la expansión y la estabilidad de la sociedad enana. De entre estas familias también se elegía al rey y a los miembros del consejo, que dictaban las leyes y se ocupaban de mantener el orden en los amplios túneles que componían la ciudad.

El resto de la comunidad enana estaba formada por oficios más comunes y que requerían menos conocimiento especializado, como podían ser constructores, orfebres, herreros y ganaderos. Eran estas familias, a pesar de la poca importancia que se les daba desde la cúpula de la sociedad, las que sostenían la mayor parte de las necesidades diarias en las ciudades subterráneas que habitaban los enanos.

Aunque poco común, los matrimonios entre distintas castas existían y estaban permitidos por el consejo, siempre y cuando se mantuvieran ciertas normas al respecto. Por ejemplo, cualquiera de los dos cónyuges podía ser adoptado por la familia del otro, pasando así a formar parte de la casta de éste. Sin embargo los hijos producto de la unión, si los hubiera, pertenecerían siempre a la casta original del progenitor de su mismo sexo, y permanecerían con él en caso de separación o divorcio.

Las familias tenían tanta importancia a nivel social y político, que ser repudiado se convertía en uno de los peores castigos que se podían imponer sobre los ciudadanos. Estos enanos se convertían entonces en descastados perdiendo, junto a su linaje, cualquier derecho o privilegio que pudieran haber ostentado con anterioridad. Repudiados por su familia y por la sociedad, su vida se convertía en una lucha constante por sobrevivir, no pudiendo acceder a ningún empleo honrado y teniendo que recurrir muchas veces a la delincuencia si no poseían la ayuda o recursos necesarios para dejar la ciudad y salir a la superficie.

Además, dentro de la sociedad subterránea, cualquier descendencia que pudiera tener un enano sin casta sería a su vez un descastado, un niño sin nombre ni familia que, despojado desde su nacimiento de cualquier derecho que hubiese podido tener como ciudadano, jamás tendría la oportunidad de labrarse un futuro en la sociedad.

Este sistema de leyes y tradiciones, mantenido durante eones por las familias nobles que gobernaban al pueblo enano, fue motivo de revueltas y sublevaciones que durante años mantuvieron al pueblo enano demasiado ocupado con sus propias rencillas para interesarse por lo que ocurría más allá de sus laberínticas ciudades subterráneas.

Sirenas

15/11/2018

Ariane observó con curiosidad el fondo marino, buscando la gruta de la que tanto le había hablado su compañera. Sabía que no debían adentrarse en esa zona, sus padres se lo repetían una y otra vez. Tanto, que habían dejado de escucharles.

Un pinchazo de arrepentimiento le atravesó el pecho al vislumbrar la sombra oscura y deforme de la bestia marina, agazapada en un rincón del profundo arrecife. Pero estaba demasiado cerca, y no había llegado tan lejos sólo para rendirse ahora.

Echó un ligero vistazo a su espalda, asegurándose de que nadie la había seguido, y movió con fuerza la cola para impulsarse unos metros más.

—¡Ariane!—Tronó una voz tras ella—. ¡Te he dicho mil veces que no te acerques a la depuradora mientras está en marcha! ¡Sal ahora mismo de la piscina!

En crisis

12/11/2018

Este Lunes no lo voy a utilizar para subir un fragmento de la novela, pero si voy a hablar un poco sobre ella.

Voy a hablar sobre ella para que entendáis un poco las razones que hay detrás del pequeño hiatus que se avecina, porque a partir de hoy y sin fecha límite, dejaré de subir fragmentos los Lunes por la mañana. ¿Quiere decir esto que voy a dejar de actualizar los lunes? No. Pero lo haré con otra cosa distinta, no con la novela.

Eternal Sight es un proyecto de años, llevo trabajando con él tanto tiempo y ha dado tantos giros de tuerca que ya no se parece en nada a la idea inicial con la que empecé a trabajar en un principio. Y mirándolo de cerca, no me queda otro remedio que admitir que no tiene sentido seguir adelante, cuando es en el corazón de la historia donde encuentro la diferencia.

A lo largo de estos años he hecho muchos cambios menores en la historia, y nunca antes me había parecido necesario parar y reestructurar todo el mapa para seguir. Pero últimamente esos cambios han ido a más, y hemos llegado a un momento en el que seguir sin corregir ese mapa de cero sería una estupidez. Es ese momento en el que vuestro boceto tiene tantos borrones que, o lo pasas a limpio en otro papel, o sabes que dentro de un par de días no vas a ser capaz de entender lo que pone. Ahí estoy yo.

Así que eso es lo que voy a hacer. Voy a pasar a limpio mi esquema lleno de cambios y tachones, y voy a reestructurar ese mapa que tanto me ayuda a avanzar con las diferentes partes de la historia. No se que haré con lo que ya está subido: ¿lo dejaré en el blog? ¿lo enterraré en algún rincón como otros cientos de textos que no me gustan? aún no lo he decidido.

Pero mientras lo hago, no penséis que los lunes se van a quedar sin su actualización semanal. Seguiré subiendo cosas, quizá relatos cortos, quizá más largos… Ya veremos como tira la cosa.

 

Raven